Nuestra historia

"....La energía creadora se desarrolla haciendo y haciendo juntos. ....Son cosas chiquitas, no acaban con la pobreza, no expropian las cuevas de Alí Baba. Pero quizás desencadenen la alegría de hacer y la traduzcan en actos. Al fin y al cabo actuar sobre la realidad y transformarla, aunque sea poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable." Eduardo Galeano

 

El 3 de mayo del 2003 abrimos las puertas de nuestra Casa Tasso. El CICOPS renacía. Se derrumbaba la ilusión de la seguridad de lo individual y surgía en nosotros el deseo y la convicción de la necesidad de un espacio colectivo. Los pocos que empezamos decidimos confiar y apostar al futuro y hoy nos encuentra multiplicados y con un camino hecho riquísimo, frondoso y con innumerables frutos: muchos amigos, muchos niños y niñas que ya se hicieron jóvenes, niños y niñas nuevos, jóvenes y no tan jóvenes artistas y profesionales que aprendimos con la experiencia, a veces dolorosa, a construir un territorio, porque contribuimos sin saberlo, desde este espacio a un proyecto que se iniciaba en nuestra patria y que hoy cumplimos 10 años en dignidad, amor, compromiso con los – nos-otros. Porque nos interesa la política de verdad, el bien común, nuestro pueblo al que pertenecemos y del que nos orgullecemos, a pesar de las fallas. No fue sin lucha, sin sinsabores, sin cansancio…pero es la potencia de lo colectivo lo que nos hizo continuar, crecer, y probar que es posible. Este boletín lo pensamos con retazos de texto que dan testimonio de lo que nuestro colectivo hizo posible. Un colectivo que se fue conformando con todos los que pusieron trabajo, ideas, entusiasmo, iniciativas, y ese todos fueron niños, niñas, madres y padres de esos niños, abuelas, hermanos y hermanas, amigos, vecinos, estudiantes que hicieron pasantías, artistas que trajeron su voz, sus producciones, jóvenes psicólogos y profesores de diversas materias artísticas que hacen que niños, jóvenes y adultos descubran sus talentos y encuentren un lugar para jugar que los aloje y los entienda, maestros grandes y jóvenes que cotidianamente se esfuerzan para que los niños no solo aprendan sino que quieran aprender y que disfruten haciéndolo, profesionales que escuchan a los que lo necesitan con deseo y con compromiso, mujeres que se reúnen para dialogar y compartir y solidarizarse entre ellas para mejorar sus vidas cotidianas, encuentros de escritura y narración, de creaciones audiovisuales; salimos a la calle en muchas oportunidades a recordar a nuestros luchadores populares asesinados y desaparecidos, pintamos paredes ,publicamos libros, nos reunimos en una red solidaria para aunar esfuerzos entre los que trabajamos en el barrio, nos reunimos para aprender a cocinar, a coser, hicimos milongas solidarias, festivales, tertulias, cine para niños y jóvenes, navegamos en la barcaza de Quinquela con vecinos del barrio, los muchachos armaron una compañía de Tango , hubo talleres de Yoga, tango y danza comunitaria, en fin sería interminable relatar todo lo que hicimos en 10 años… lo más importante es que queda ese conjunto entretejido, enlazado de hilos nuevos, rotos, débiles, fuertes, que es este colectivo maravilloso y que tratamos de darle voz en estos textos que son retazos de esa historia construida en común. Hoy nos encuentra más firmes, más armados, con más ilusiones y con sueños multiplicados. Dispuestos a revisarnos , a repensarnos…sabemos que esto continua y sabemos que dese colectivo forman parte también los que generosamente confiaron en nosotros: acá y en otros lugares más lejanos del mundo, como los jóvenes y niños y niñas del Pueblo Textil de Cuba, de los amigos de IXNOUS de Livorno, Italia, que todos los años realizan la Milonga Solidaria en la Terraza Mascagni, la familia de Cayidomon que nos cedió parte del dinero recibido por la desaparición de Caty, de familias que han donado sus regalos de boda, de cumpleaños, en beneficio de esta Casa, exilados argentinos que se reúnen en Lyon, Francia en una institución llamada Solar, los Ministerios de la Nación y de la Ciudad, compañeros del Fondo Nacional de las Artes, de la Embajada de España en AECID, Ernesto Sabato, Ivonne Pierron y la hermanas de la Misión de Francia, La Asociación Mutual Italiana Torquato Tasso que nos cedió generosamente la casa que representa también nuestros orígenes, la de nuestros abuelos inmigrantes. Queremos nombrar en forma especial nuestras queridas Madres de Plaza de Mayo (línea Fundadora) nuestra deuda de gratitud, porque nos enseñaron el camino, porque nos acompañaron y porque nos impulsan a continuar la memoria de sus hijos, nuestros compañeros. A Laura Bonaparte, Juan Martin y Beatriz Maroni en memoria de todos ellos. Maluca Cirianni- En representación del colectivo Casa Torquato Tasso Primavera del 2013

CÓMO EMPEZÓ ESTA AVENTURA

Tal vez resulte presuntuoso decir, que la Casa Tasso, tal como la conocemos, comenzó su existencia por el Taller de Apoyo Escolar. Fuimos conociendo la casa con el Taller de Ayuda Escolar que realizaban los chicos de la Escuela Carlos Pellegrini, y por la responsabilidad puesta en la tarea, al correr del tiempo los responsables de la mutual italiana, descendientes de quienes la fundaron a fines del Siglo XIX, nos ofrecieron continuar y sucederlos en la administración de la misma. Allí comienza nuestra historia… Por cierto, este taller no era como lo conocemos hoy, con viejas maestras como Bety y yo, Ester, que ponen a disposición de los niños toda la experiencia acumulada en sus años de escuela y maestras y maestros jóvenes Eugenia, Facundo y Karina, y antes con Yamila, con quienes compartimos la pasión por enseñar y quienes aportan aire nuevo, nuevas formas de relación con los chicos y mucho afecto. Juntos acompañamos el desempeño escolar de los chicos, con el deseo de que le vaya bien a cada uno de ellos, que puedan comprender las tareas escolares, que lo hagan con alegría y seguridad y fundamentalmente que desarrollen un sentimiento de autoestima, porque los fracasos se suceden, fundamentalmente, por esa ausencia. Apostamos a que ellos “pueden” y cuando logramos que se den cuenta de sus posibilidades y de sus capacidades, ya está el camino allanado. Si esto no se logra, ellos se reconocerán con el fracaso como forma de identificarse. Es por ello que también necesitamos de la comprensión y ayuda de las familias para reforzar sus capacidades, y de la escuela para estimular los valores que cada uno de los niños posee. La mayor alegría que tenemos es verlos progresar y ser cada vez más autónomos, con deseos de acercarse al conocimiento sin miedo a fracasar. Lo que comprobamos a cada rato es que con cariño y afecto y confianza pueden transformar su situación y esa es la felicidad más grande. Ester … y cuando los italianos nos ofrecieron la casa a cambio de hacer grandes arreglos,.dijimos un audaz si a pesar de, no tener ni un peso, pero AngelaOppo,compañera italiana que conocimos en el exilio en Nicaragua, nos consiguió unos euros y estuvimos un año arreglándola. Haciendo Jornadas de Trabajo voluntario fuimos embelleciéndola, empezamos a quererla y a conocer el barrio. Pensamos en muchos nombres pero decidimos llamarlo ESPACIO Cultural de Socorros Mutuos CasaTorquato Tasso" retomando su trayectoria y la historia de esta Casa que fue construida en 1918, aunque en realidad nació mucho antes, a mediados del siglo XIX, de la mano de las necesidades y los sueños de los primeros inmigrantes italianos. Estas ideas son las de socorro, mutualidad, cultura y política. Decíamos en los comienzos: “Socorrer no es solo dar pan, dar techo o dar trabajo, socorrer es también dar la palabra, escuchar, compartir y sonreír juntos. Si además hablamos de socorros mutuos: estamos diciendo que el que socorre no se coloca por encima de nadie, que el socorrido también socorre, y que el socorro puede nacer de una decisión: socorrer es socorrerse y socorrerse es comenzar a socorrer a otros. Unir a esta palabra la palabra cultura es asumir nuestra vulnerabilidad. Somos vulnerables en tanto no solo podemos perder el techo y el trabajo: también podemos perder la palabra verdadera, la capacidad de escuchar, el don de la sonrisa, el sentido de compartir. Unir la palabra cultura a la palabra socorro: es apostar a una relación más vital entre la cultura y lo social: la cultura también puede socorrer lo social. En el Espacio Cultural de Socorros Mutuos"Torquato Tasso" trabajamos juntos para liberar las potencialidades de nuestra vulnerabilidad: aquello que nos hace frágiles, también puede fortalecernos. Para nosotros Poder es poder hacer y poder ser, este pode crece en la medida en que nos acercamos, tomamos la palabra, nos reconocemos, nos socorremos, y comenzamos a construir juntos un porvenir más pleno. Esta construcción de una sociedad con justicia social , en la que todos participemos en pie de igualdad, es el sentido de política que quisiéramos rescatar para todas las acciones que emprendamos en esta casa”. Y ya en el 2003 iniciamos con los talleres de niños, con la capacitación para Jefas de Hogar, y muchas actividades más que vamos a empezar a contarles. Este boletín, BOLETINASSO, es un recorrido del camino , pero no solo desde el equipasso sino de todo el colectivo.